Desmontando estereotipos de género

Tras detectar varios comportamientos y discursos sexistas entre mis peques de 3 a 6 años (qué desastre 🤦🏻‍♀️ con lo pequeños que son…), propuse a mi compi hacer un pequeño proyecto sobre estereotipos de género.

Obviamente no ha dado unos resultados alucinantes, puesto que la sociedad sexista tiene una grandísima influencia en ellos y ellas, y creo firmemente que lo más importante es ser un gran ejemplo diario y poner en duda ciertos comentarios cuando salen, pero me ha gustado trabajarlo de manera explícita, y casi diría que empírica y vivencial.

En este post contaré lo que hemos hecho por ahora, cómo y por qué, por si a alguien le interesa y le ayuda.

Aprovechando que trabajábamos el tema manera explícita, pedí a mis compis en un “claustro” que por favor evitaran lo máximo posible caer en estereotipos delante de mis peques, y bueno, lo han intentado alguna que otra vez, pero he tenido que recordarlo varias veces y que morderme la lengua otras tantas… tenemos una sociedad muy enfermita.

✅ Empezamos por lo más simple: los colores. ❤️🧡💛💚💙💜🖤🤍🤎

Cada uno de mis peques recibió un folio apaisado con una línea vertical que separaba dos mitades. A un lado tenían que pintar con “los colores que les gustan a las chicas”, y en el otro con “los colores que les gustan a los chicos”.

Como ves, lo que más llamaba la atención era la gran cantidad de rosa y morado en el lado de las chicas y su ausencia casi total en el lado de los chicos 🙁 (un peque pintó todo de rosa para las chicas, como si no tuvieran otra opción, y en cambio en el lado de los chicos usó gran cantidad de colores 🤔).

Así que contrastamos esa creencia. Cogimos un lápiz rosa y otro morado, y fuimos a los demás grupos a preguntarles “¿A quién le gustan estos dos colores?“, y resultó que todo el mundo, tanto chicos como chicas, peques o adultos, levantó la mano. Probablemente si hubiéramos hecho una pregunta diferente, tipo “¿Creéis que a los chicos les gusta el rosa y el morado?” o “De entre los chicos, ¿a quién le gusta el rosa y el morado?“, no habríamos tenido el mismo resultado…

Si te soy sincera, no las tenía todas conmigo, así que procuré tener una red de emergencia: le comenté mis intenciones a un compi y él mismo me dijo que él diría que sí le gusta el rosa, así que como mínimo tendríamos un buen role model…

Al volver a clase hablamos un poquito del tema, les preguntamos si esperaban ese resultado y por qué, y finalmente leímos el cuento “Red: a crayon’s story“, que aunque no habla de géneros, sí que utiliza el color como identidad, y habla de un color etiquetado como rojo que en realidad es azul.

Y la prueba de que hay que seguir trabajando este tema día a día es que al finalizar la lectura les pregunté “¿El protagonista es un chico o una chica?” (había estado utilizando el pronombre “it” durante toda la lectura, a pesar de que no estuvie así escrito), y la respuesta mayoritaria fue que era chico, porque era de color azul 🤦🏻‍♀️ Pero bueno, una buena oportunidad para recordar lo que acabábamos de comprobar de manera empírica… Seguiremos trabajando… 🤷🏻‍♀️

✅ En la segunda sesión hablamos de la ropa y la apariencia física.

Sacamos un par de trozos de papel continuo. En uno de ellos dibujamos la silueta de uno de los niños, y en otra la de una de las niñas. Se dividieronen 2 grupos como quisieron (eran muy pocos todavía) y los dibujaron y pintaron por dentro con la consigna “ponle todos los detalles”).

Los colgamos en el armario, nos colocamos frente a ellos y yo fui preguntando y desmontando argumentos. ¿Es un chico o una chica? ¿Cómo lo sabes?

Porque tiene el pelo largo“. Buscamos niñas con el pelo corto en las otras clases, un niño de la clase de enfrente que tiene el pelo muy largo, y les enseñé fotos de grupos de música que me gustan que tienen la mayoría de los hombres el pelo muy largo (y bonito!). “Es verdad, hacen así” (haciendo headbanging 😂)

Porque viste de rosa / verde“. Recordamos la experiencia anterior relacionada con los colores.

Porque lleva falda“. Y les hablé de que allí no era habitual verlo, pero que eso no quiere decir que los chicos no puedan llevar falda. Les enseñé fotos de hombres con falda de otras culturas, y también fotografías que encontré por Instagram en el hashtag #MenWearSkirts

Y así con cada argumento. Me sorprendió que le hubieran pintado las uñas al chico, así que aproveché para leerles “I love my colorful nails“, que afortunadamente es ya bastante popular.

Más tarde mientras jugaban escuchaba que hablaban de cosas que habíamos visto durante la actividad, así que, si bien es cierto que no vamos a revertir todo lo que la sociedad les ha enseñado, al menos parece que estaba siendo significativo y le daban vueltas al tema en sus cabecitas

✅ Y en la última sesión hasta el momento empezaremos por los juguetes y acabaremos mucho más allá…

Un día empecé a poner todos los juegos, materiales y juguetes que tenemos en el aula en medio de la misma. Los peques encantados de ayudar, pues les pareció algo muy exótico.

Les dije que los niños jugarían a un lado del aula y las niñas al otro, así que tenían que separar los juguetes con los que fuera a jugar cada grupo.

Cuando acabaron comprobé con mucha alegría que no habían repartido los juguetes en función del estereotipo que les suele acompañar 😊, pero aún así repasamos qué había elegido cada grupo y si les parecía un juguete de chicas o de chicos. Y la mayoría dijo que todos eran de chicos y de chicas, con la excepción del bebé… pues hubo un par de niños que no se atrevieron a decir que era también para chicos 😢

Hablamos de que no tenía mucho sentido porque los papás también cuidan a los bebés, de que de todas formas los niños podían jugar a ser mamás si querían (todo ello mediante preguntas, yo solo confirmaba esas respuestas), pero que nadie les iba a obligar a jugar con bebés si no querían.

De paso les pregunté que si les había gustado que les pusiera a jugar por separado. “NO, yo quiero jugar con todos”. “Entonces, ¿por qué has obedecido sin cuestionarlo?“. Y hablamos de que si alguien les pedía algo que no les parecía bien, debían como mínimo preguntar por qué… 🙄

Y entonces aproveché para preguntar si el bebé era niña o niño. Hubo disparidad de opiniones, y ESTUVE TENTADA DE COMPROBARLO MEDIANTE LOS GENITALES, pero paré, y les fui preguntando uno a uno si eran niña o niño y cómo lo sabían. La mayoría me dijo “simplemente lo sé” (me dejaron de piedra, pensaba que ellos sí se referirían a los genitales!), así que les dije que eso solo lo sentía cada uno en el corazón, y que no podíamos saber si alguien era chico o chica si no se lo preguntábamos, tuviera la apariencia que tuviera.

Más tarde ese mismo día leímos “Introducing teddy” (“Ahora me llamo Luisa“), historia sobre la amistad de un niño y su osito de peluche, que confiesa sentir ser una chica, y cuyo amigo normaliza la situación de una manera muy tierna ❤️

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